Niños palestinos coleccionan “figuritas” de terroristas
Niños palestinos estarían coleccionando figuritas con imagenes de terroristas, de la misma forma que los norteamericanos coleccionan figuritas de baseball.
Niños palestinos estarían coleccionando figuritas con imagenes de terroristas, de la misma forma que los norteamericanos coleccionan figuritas de baseball. Algunos educadores han estado preocupados de que este hobby ayude a plantar una semilla para una nueva generación de militantes.
Las figuritas tienen un gran éxito, de acuerdo a su fabricante, Majdi Taher. Afirmó que 6 millones de estampas han sido vendidas en los dos últimos años, con unos 32.000 albumes vendidos solo este mes, contabilizando solamente dos centros poblacionales del norte de Judea y Samaria. Estas cifras significan un alto número para un territorio donde viven 1 millón de palestinos, por lo que Taher tiene planes de expandir su negocio.
La serie de figuritas reflejan la realidad en Judea y Samaria, donde la violencia palestina se ha convertido en una realidad dominante de los niños.
Los soldados realizan toques de queda,cercando a los residentes en sus casas y muchas veces llevando a cabo incursiones en pueblos y ciudades, buscando terroristas y grupos pertenecientes a la guerrilla.
Algunos niños arrojan piedras a los soldados y son atrapados en medio del cruce de fuego. Al menos 319 palestinos debajo de la edad de 18 han muerto en el conflicto.
En Judea y Samaria, hombres armados palestinos portan armas abiertamente en las calles y ganan la adulación de los más jóvenes. Más de 100 palestinos, terroristas suicidas, quienes llevaron a cabo ataques contra israelíes, se han convertido en héroes populares en sus propios pueblos.
Las figuritas de acciones son familiares para los niños: un soldado disparando un rifle; un soldado echando a palestinos de su tierra, un pequeño niño palestino vestido con vestimenta militar llevando una arma y niños palestinos arrojando piedras.
Los álbumes son vendidos en cajas revestidas con fotos de tanques israelíes e incluyen una dedicatoria del gobernador de Shjem (Naplusa) Majmud Alul. Un niño que completa el album con 129 fotos puede ganar una computadora, una bicicleta, un reloj o un sombrero.
Algunos maestros y padres están preocupados sobre la nueva moda, e intentan prohibir a sus niños comprar las fotos, afirmando que estas les enseñan violencia y los fuerza a crecer demasiado rápido.
El deseo de llenar los álbumes ha cautivado a los niños en Shjem y Ramallah según dicen los maestros, manteniéndolos lejos de sus deberes mientras gastan dinero en las figuritas.
Es un negocio exitoso para Taher, quien afirma que planea expandir la venta de estas tarjetas y álbumes a otras ciudades de Judea y Samaria.
El ex vendedor de golosinas expresó que la idea del álbum y de las fotos, surgió como una lección de historia. Los niños, que tienen ahora siete años, no pueden recordar los incidentes acaecidos al comienzo de la lucha, hace tres años atrás, afirmó Taher.
En Junio del 2002, el periódico Toronto Star informó de un furor similar, centrado en el campo de refugiados de Balata que se sitúa pegado a Shjem: los niños reemplazaron sus una vez preciadas figuritas de Pokemon por gargantillas que tenían fotos de “mártires”.
Los niños palestinos adoptaron a terroristas suicidas como sus modelos, según informó un periódico.
“Estos niños están convencidos que el convertirse en mártires es algo sagrado, algo que vale la pena tener en el más elevado respeto, afirma Munir Jabal de la Asociación de Maestros. “Ellos idolatran estas fotos. Creo que esto los llevará, en el futuro, a realizar lo mismo”.
Las figuritas más buscadas son las que llevan la fotografía de Moahmoud Attiti, Raed Karmi, y Yasser Badawi, los terroristas de las Brigadas El Aksa que fueron muertos por el Ejército.
La tendencia comenzó en Noviembre del 2001, cuando un vendedor de Shjem comenzó a producir miles de medallones y llaveros que tenían una fotografía de estos “mártires”.
Jabal le dijo al Star que su hijo de 15 años había sufrido un disparo en la pierna realizado por soldados, luego que él le prendiera fuego a un tanque desocupado.
“Abrí el armario de mi hijo y lo encontré lleno de posters y gargantillas. Le dije que no hay nada malo con ser nacionalista y defender sus derechos, pero que es demasiado joven” afirmó Jabal. “Le dije: como máximo seré premiado con tu foto colgada en una gargantilla, pero habremos perdido un hijo”.
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Fuente: Jerusalem Post













